¿Qué tal está yendo vuestra Semana Santa?
Hemos venido a pasar los últimos días a Cartagena y de nuevo me he contagiado de ese buen rollo que viví el tiempo que estuvimos aquí. Estamos muy felices viviendo en Madrid pero sentir de nuevo en nuestras carnes los efectos beneficiosos de la vida lenta, la brisa del mar que vuelve pegajosa la piel y llegar a todo paseando es un verdadero placer carga pilas.
Una mañana dejamos a Emma con los abuelos y nos escapamos a Cala Cortina con la intención de darnos un chapuzón. Pero cuando llegamos allí no hacía temperatura para estar demasiado rato, así que ya nos dirigíamos hacia el parking para volver cuando nos dimos cuenta de que la puerta de las ruinas de la Batería abandonada de al lado esta abierta. Cada vez que pasaba al lado sentía unas ganas enormes de saltar la valla y curiosear un rato por allí, pero al final me daba un pelín de cosa y desistía. Así que esta vez no desaprovechamos la oportunidad para echar un vistazo más de cerca.





































